Luego de el desastroso partido que jugó Boca frente a Banfield, se revisan las cartas en mesa. El mellizo, consiente del pésimo desempeño del equipo (a pesar de haber ganado) se preocupa demasiado. Con Walter Bou en su peor momento, y Wanchope Abila que no la mete, se nota y mucho la falta de Darío en el equipo. Darío Benedetto, quien se lesiono en la fatídica noche de noviembre en La Bombonera, se espera que este para Mayo. Por su parte, aunque Wilmar Barrios y Nahitan Nandez sean los más regulares del equipo, se necesita la visión y juego que aportan Pérez y Fernando.

El que más cerca se encuentra de volver es Páblo Pérez. Volante, con una visión de campo excelente, buenos pases y buenos quites, es de lo más importante de Guillermo. Mal conocido por la facilidad con la que salta la térmica. En buen momento, es de los jugadores más desiquilibrantes del plantel. Se juega su puesto mano a mano con Nahitan Nandez, el charrua con 2 corazones y un par de huevos gigantes.

Pablo Pérez comenzó sus trabajos junto a la redonda en el complejo Pedro Pompilio. Para Guillermo, el es su segundo capitán cuando esta ausente Fernando Gago, otro que esta pronto a volver. Se espera que para abril ya este disponible para jugar. Esta semana comenzará los trabajos a la par del grupo. Durante el receso, se entrenó en Casa Amarilla en triple turno, con la ilusión de estar lo antes posible. A su vez, Fernando entiende que se juega la última chance de su carrera de participar en el mundial. Necesita fútbol para conseguir minutos y estar en la mira del DT albiceleste, Jorge Sampaoli.

Recordemos que en el partido frente a Aldosivi en el verano, sufrió una distensión en el sóleo izquierdo. Aquella lesión le demandó 14 días fuera de las canchas. Retomó fútbol en el partido frente a San Lorenzo, pero volvió a lesionarse, justamente en el mismo sector. La lesión le pasó factura y debió salir a los 12 minutos del primer tiempo.

Pablo Pérez, sale del campo, con la boca llena de impotencia y desolación.