En este momento Boca es el único club, de los cinco grandes, que no cuenta con permiso para llevar hinchas a los partidos visitantes. Dicha situación ha sido artífice de todo tipo de críticas, las cuales alegan a que existe una especie de discriminación hacia el club de la Ribera.

No es para menos, el descontento en el conjunto xeneize se ha dejado notar en reiteradas ocasiones. Pipa Benedetto ya mencionó que “Si dejan llevar, que dejen llevar a todos”. Por otra parte, el ex vicepresidente de Boca, Juan Carlos Crespi, dijo también que “me preocupa que a Boca lo discriminen con el tema de los visitantes”.

A esto hay que agregar que se trata de una situación bastante extendida. Hace casi dos años desde la última vez que Boca tuvo autorización para llevar visitantes en la Superliga. Específicamente, desde el 21 de junio de 2017, cuando se disputó el partido contra Olimpo de Bahía Blanca, siendo este el primer partido post-título.

Y, como es natural, no faltan las comparaciones en esta novela. La más recurrente es con River Plate, que a diferencia de Boca Juniors ya ha contado con la hinchada fuera de casa en tres ocasiones en lo que va del torneo y, por si no fuera suficiente, este domingo en el partido contra Atlético Banfield sumará la cuarta ocasión.

Es en este escenario que Juan Manual Lugones, titular de la Agencia de Prevención de la Violencia en el Deporte (APREVIDE), se ha visto en la necesidad de realizar un pronunciamiento al respecto. “Si los presidentes de los clubes no quieren tener visitantes contra Boca, no podemos hacer nada”, expresó.

Así mismo, Lugones agregó que los xeneizes tampoco podrán acompañar Boca en Varela el 24 de febrero: “Defensa, contra San Lorenzo, pidió visitantes. Contra Boca no lo van a hacer, porque la cancha va a estar llena y, además, priorizan una cuestión deportiva”.

No obstante, no todas las declaraciones han sido negativas para el equipo azul y oro. Puesto que Lugones barajeó la posibilidad de que Boca lleve visitantes para la última fecha, en el partido contra Aldosivi en Mar del Plata. No se trata precisamente de la respuesta que clama la fanaticada en las redes sociales, pero al menos arroja una primera luz de esperanza para que las cosas vuelvan a normalizarse.