Era el minuto de 40 del encuentro entre Boca Juniors y Jorge Wilstermann en la Copa Libertadores. Se trataba de un primer tiempo más complejo para el xeneize de lo previsto. Esto de debía a que el equipo de Alfaro no había logrado aprovechar del todo el arranque, pese a dos acciones claras de Carlos Tévez y Sebastian Villa. Sin embargo, al minuto 36, Buffarini logró con un desborde y centro preciso, asistir a Bebelo Reynoso para establecer la primera ventaja.

Fue en este escenario donde el arquero Esteban Andrada logró salvar al xeneize de un empate casi seguro. Todo ocurrió en el momento en que Pochi Chávez, jugador surgido de las filas inferiores de Boca, ejecutó un tiro libre que él mismo generó. Pese a que la posición (sobre la parte derecha de la puerta del área), era más propicia para un zurdo que para un diestro. Allí el nueve de Wilstermann atacó un un gran derechazo que se elevó hacia encima de la barrera, directo al ángulo superior izquierdo del arquero xeneize.

Pero Andrado reaccionó rápido y fue hacia allí. Con una sorprendente estirada al extremo, logró presionar la pelota contra el travesaño para impedir que entrara en la arquería de Boca.

El peligro no terminó ahí. El rebote cayó en los pies de Fernando Saucedo, quien aprovechó para definir mientras Andrada se encontraba descolocado. Afortunadamente Emmanuel Mas estuvo lo bastante activo como para frenar el empate en esta ocasión.