Angelici de Boca Juniors luego de la reunion junto a D'Onofrio de River Plate y Dominguez en la sede de la Conmebol en Luque, Asuncion, Paraguay. 27.11.2018 Foto Maxi Failla

Boca Juniors no se baja de la demanda presentada ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo, luego de la bochornosa final de la Copa Libertadores del 2018.

El pasado 9 de diciembre se jugó una final histórica. Histórica e irrepetible por sus características, que la terminaron convirtiendo en única. Se jugó la final de la Copa Libertadores nada menos que el estadio Santiago Bernabéu, se disputó la final de la Copa Libertadores contra River Plate. Si bien el resultado de 1-3 fue un trago amargo, la dirigencia xeneize avanzó en una serie de reclamos.

Esto se debe a que la directiva Xeneize, actualmente, se niega a aceptar dicho resultado y ha decidido tomar acciones para declarar a Boca Juniors como el ganador de la Copa Libertadores 2018.

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Las acciones que se han tomado han sido presentar una demanda formal ante el Tribunal Arbitral Superior (TAS), sustentada en una serie de argumentaciones dirigidas a reclamar la victoria a favor de Boca ante River Plate.

Es necesario destacar que, tres días después de disputada la final en España, Boca ya había pretendido tomar estas medidas. Sin embargo, el tribunal de la Conmebol desestimó de facto las intenciones del club argentino. Queda claro que eso no ha bastado para frenar los objetivos de la dirección de Daniel Angelici, a pesar de que no hayan sido del todo vistos con buenos ojos ante la confederación sudamericana.

Si dicha demanda continúa, la disputa legal podría tardar hasta 6 meses en llegar a una resolución definitiva. De manera que, un arreglo de los resultados del partido no necesariamente debe verse en un futuro inmediato.