Aunque ya han pasado algunos meses de aquel fatídico día, todavía quedan cicatrices por sanar de uno de los episodios más negros de la historia xeneize. Se trata del sábado 24 de noviembre de 2018, en el cual una hinchada violenta de River Plate atacó el micro de Boca Juniors, obligando a posponer la final de la Copa Libertadores. Muestra de su trascendencia es que por fin el gobierno argentino ha decidido tomar medidas al respecto.

Por medio de una resolución organizada en mutuo acuerdo entre el Ministerio de Transporte, el Ministerio de Seguridad y la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) se aprobó el permiso para la instalación de vidrios antivandálicos en los micros de los equipos de fútbol. Esto con el objetivo de “evitar este tipo de incidentes con la protección de vidrios laminados en toda la carrocería para prevenir posibles agresiones”.

Además de este añadido, los micros que incorporen vidrios antivandálicos deberán de contar con cuatro ventanillas y una salida de emergencia.

Es muy lamentable para el fútbol nacional que los entes gubernamentales se hayan visto en la necesidad de implementar dichas medidas, sin embargo, es innegable que son bastante necesarias, aun cuando ya hayan pasado varios meses desde la ocurrencia del incidente.