Danielle De Rossi desde que llegó a Buenos Aires, desató euforia y mucha alegría en la fanaticada xeneize. Con ello, llegó la DeRossiManía y el italiano ha sentido el calor y el cariño de la gente. Siempre quiere dar lo mejor, por ello se entrenó sin detenerse ni un solo día, para lograr debutar oficialmente con el Club de la Ribera.

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El DT Gustavo Alfaro lo veía muy bien, su evolución para su puesta a punto era cada vez mejor. Tras semanas de duros entrenamientos, llegó el día esperado. De Rossi estaba apuntado para el partido por los 16avos de la Copa Argentina en el duelo contra Almagro.

Los hinchada xeneize esperaba con ansias su juego. Las entradas en el estadio Ciudad de La Plata se agotaron, todo, para ver al tano de 36 años patear el esférico.

En su primer debut lo hizo como titular, y para sorpresa de todos, anotó el primer gol en el minuto 27 del primer tiempo. Obtuvo un gran pase por parte de Alexis Mac Allister desde la esquina izquierda de la cancha. De Rossi lo recibió desde el centro y cabeceó hacia la portería.

Danielle fue ovacionado desde que llegó a La Plata, cuando fue reemplazado por Jorman Campuzano, e incluso, cuando le sacaron tarjeta amarilla, fue aplaudido. Sin duda, fue un gran recibimiento para el italiano en todos los sentidos.

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Muchos de sus compañeros le preguntaron como se sentía en su primer partido. Lo felicitaron y hasta Lechuga estuvo conforme con su actuación. Dió más de lo esperado, jugó más tiempo del establecido. Sin embargo, el tano manifestó su desilusión por la derrota de Boca ante Almagro.