Hace casi un año, específicamente en mayo de 2018, la jueza Ana Cabezas Cescato anuló la venta de 3,2 héctares que están anexas a Casa Amarilla al Club Boca Juniors.

La acción de la jueza fue motivo de críticas y manifestaciones vecinales ya que implicó para el barrio de La Boca la pérdida de una extensión considerable de terreno. Sin embargo, dichas críticas por fin han llegado a buen puerto, ya que la Cámara de Apelaciones desestimó el fallo, permitiéndole a Boca volver a intentar concretar las negociaciones del terreno.

Las acciones legales que avalan la venta han sido prescididas por Esteban Centanaro y Mariana Díaz, partiendo de la base de que la privatización de solares públicos no debe de someterse a voto por parte de la legislatura porteña, tomando en cuenta que ello no implica ninguna clase de daño ambiental.

Cabe mencionar que el abogado Jonatan Baldiviezo, en representación de los vecinos que se oponen a la privatización del terreno, presentó un recurso de inconstitucionalidad con el fin de que el fallo sea revisar por el Tribunal Superior de Justicia (TSJ). Dependiendo de su decisión, la venta podría volver a frenarse de lleno.

En caso de que las cosas resulten beneficiosas para el club, la transacción se cerraría en un precio que oscile entre los 180 millones de pesos argentinos, a pagar en 14 años, puesto que era la tasa fijada para 2016.

Por tanto, queda preguntarse ¿qué hará Boca con esos terrenos? Si bien la dirigencia todavía no ha hecho públicas sus intenciones, una de las posibilidades que más se barajea según los rumores es la construcción de un nuevo estadio.