El mercado de pases ha empezado bastante activo este año. Boca ha logrado incorporar caras nuevas a la plantilla que hasta ahora han conseguido aportar un buen nivel en la cancha. Del mismo modo, leyendas bosteras como el capitán Pablo Pérez han decidido tomar nuevos rumbos.

Entre ese ir y venir de traspasos, uno de los equipos que más han sonado en cuanto a aspirar a incorporar jugadores del xeneize ha sido San Lorenzo. El caso que involucraba a Lucas Olaza ha dado mucho de qué hablar y se sabe qué seguirá dando tema de conversa mientras su plaza como extranjero en el club siga peligrando.

Sucede que, Olaza no ha sido el único jugador en el que San Lorenzo se ha fijado en los últimos días. El rumor de que Emmanuel Mas estaría en la lista de intereses del ciclón hizo eco y hace poco se confirmó oficialmente cuando realizó su oferta por el 50% del defensor.

Así mismo, cabe resaltar que la oferta por Mas viene acompañada de la obligación de adquirir posteriorme el otro 50% restante. Sobre la opinión de Boca y el jugador respecto a la oferta todavía no existen declaraciones oficiales, pero sin duda es algo que da para mantenerse en vilo.

Es necesario destacar que, de concretarse la negociación, esta no sería la primera ocasión en que el defensa ficha por el ciclón, ya que jugó por primera vez en el año 2013, equipo que le permitió degustar dos copas: la Supercopa argentina y la Copa Libertadores del año 2014.

No fue sino hasta enero del año pasado que Mas fichó por el xeneize y logró convertirse en un engranaje claro del equipo durante ese mismo año. Pese a eso, no sería de extrañar que el futbolista decida volver a su antiguo equipo. La principal razón es que Gustavo Alfaro, entrenador de Boca, declaró que exístia una “superpoblación” en la posición de lateral izquierdo. A causa de esto, Alfaro añadió que Mas se iría del equipo hacia cualquiera que estuviera interesado en tenerlo en sus filas.

¿Se sumara el sanjuanino a la lista de jugadores que abandonan el xeneize este mes? Habrá que esperar a recibir noticias contundentes sobre las negociaciones, pero por lo pronto algo es seguro: las cosas se inclinan más a la balanza de la salida.