Un grande dentro y fuera de las piscinas,  o por lo menos eso intenta. La leyenda de la natación Michael Phelps volvió a hablar sobre su batalla contra la depresión,  con la intención que se su experiencia ayude a otras personas a superar sus problemas. “Me gustaría marcar la diferencia, ser capaz de salvar una vida si puedo. Para mí eso es más importante que ganar una medalla de oro”, afirmó en una entrevista a la cadena CNN el pasado viernes.

El estadounidense, quien se colgó 23 preseas doradas en toda su carrera olímpica desde los Juegos de Sídney 2000 hasta Río de Janeiro 2016, agregó que fue capaz de hacer cosas increíbles en las piscinas pero sin olvidarse que tuvo problemas fuera de ella también. “Hay una parte de mi vida en la que no quería estar vivo”, sentenció uno de los mejores deportistas de la historia.

Su esposa, un pilar fundamental

Phelps continuó hablando de la depresión que sentía después de cada de uno de los Juegos Olímpicos que disputada, hasta en las de Londres 2012,  donde afirmó que toco fondo, quedándose encerrado en una habitación durante varios días. Pero, ahora padre de dos hijos, Phelps afirmó que no ha terminado su batalla contra la depresión. “Hace dos o tres semanas pasé por un pico de depresión aterrador. Esto es algo que va a continuar pasando a lo largo de mi vida”.

“Mi mujer es mi todo, es mi roca y me ayuda cada día de mi vida. No sería quien soy sin ella”

Para concluir, señalo la importancia de su esposa Nicole y del terapeuta para ir superando los momentos difíciles que vivió hace unos años, que lo llevaron hasta el consumo de drogas. “Me gusta quien soy, estoy cómodo con quien soy y esto es algo que no podría haber dicho hace unos años”, sentenció.