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Con el debut de Cristiano Ronaldo y con una plantilla repotenciada, la Juventus de Turín debutó con un triunfo (3-2) sufrido y trabajado ante el Chievo Verona en el estadio Marcantonio Bentegodi con goles de Sami Khedira, autogol de Mattia Bani y de Federico Bernardeschi en el último suspiro del partido en un encuentro correspondiente a la primera jornada de la Serie A de Italia.

La “Vecchia Signora” tuvo que exigirse más ante un rival que lo complicó demasiado y lo forzó a venir desde atrás para poder llevarse los primeros tres puntos del campeonato doméstico. Puntos importantes para marcar territorio.

Poco juego, mucho goles

Pese a ponerse muy temprano en ventaja con el gol de Khedira, el Chievo encontró en dos errores propios de la Juve las oportunidades para anotar y ponerse arriba en el marcador con las anotaciones de Mariusz Stepinski y Emanuele Giaccherini. Los dirigidos por Lorenzo D’Anna parecían estar destinados a aguarle la fiesta al actual monarca italiano. Pero Massimiliano Allegri, entrenador de la Juventus, hizo los ajustes pertinentes y encontró en Mario Mandzukic la variante para darle mayor libertad a Cristiano Ronaldo para que este mostrará su mejor versión.

Con la entrada del croata, la Juventus encontró el empate, autogol de Bani, y mucha comodidad en el desarrollo del partido. Posteriormente, con el equipo volcado cerca de Stefano Sorrentino,  guardameta  del Chievo quien terminaría siendo sustituido luego de un fuerte golpe por Andrea Seculin,  quien terminaría recibiendo el gol que pondría cifras definitivas al primer partido de la Serie A. Un final de infarto en un partido lleno de goles pero con poco juego.

Cristiano Ronaldo, figura del campeonato italiano, tuvo un partido discreto 27 pases precisos de 30 intentados, ocho tiros a puerta (la mayoría después de la entrada de Mandzukic que lo llevó a jugar por la izquierda, y hasta dos pases claves para dejar a sus compañero con ventajas cerca del arco rival.

Con la victoria, la Juventus comienza con el pie derecho la defensa del título italiano pero dejando muchas dudas en cuanto a rendimientos individuales y a juego colectivo, que deberán ir puliendo si quieren ser un verdadero contendiente por la Liga de Campeones de Europa. Jugar como un verdadero grande.