Con dos goles de Lionel Messi y otro de Phillipe Coutinho, el FC Barcelona derrotó 3-0 al Deportivo Alavés en la primera jornada de La Liga Santander, primera división de España. Pese al resultado abultado, el conjunto dirigido por Ernesto Valverde tuvo que exigirse al máximo para vulnerar a su rival y solo una genialidad de su mejor jugador pudo abrir el marcador.

Analizamos cinco claves, positivas como negativas, del encuentro que significó el comienzo de la segunda temporada de Valverde al frente del FC Barcelona

Claves

Sergi Roberto y Rakitic de interiores

Ernesto Valverde sorprendió, como es regular en esta clase de partidos, con el once inicial. Sin los brasileños (Coutinho, Arthur, Malcom) y con los “titulares” de la temporada pasada con Sergi Roberto como interior derecho para que Ivan Rakitic pasará a ser el interior izquierdo supliendo a Andrés Iniesta. Con eso Nelson Semedo pasó a ser el lateral titular.

En la primera mitad, antes de que el entrenador le metiera mano al equipo, el Barcelona nunca encontró la aceleración en la posesión desde la zona de volantes ante la poca ruptura con pases de Rakitic y Sergi Roberto. Eso los transformó en un equipo lineal y sin muchos cambios de ritmo,  registros necesarios para poder vulnerar el repliegue bajo del Alavés de Abelardo

Dembélé, el más punzante en la primera mitad

Ante la posesión lenta, Ousmane Dembélé parecía ser el único que le imprimía velocidad al equipo desde el costado con la pelota en sus pies. Pese a no cuajar totalmente en el conjunto blaugrana, el francés se vio mucho más suelto en comparación a la temporada pasada. Una muy buena versión dentro de la lentitud del contexto en el que se desenvolvió.

Coutinho para agilizar la posesión

En la segunda mitad, Valverde le dio entrada a Coutinho por Semedo, pasando a Sergi Roberto al lateral derecho, y ubicando al brasileño como interior por izquierda y a Rakitic por la derecha. Un cambio que reestructuró toda la zona de volantes.

Con Cou, el Barcelona fue mucho más agresivo con la pelota y se ubicó mucho mejor en campo rival. A nivel posicional seguía teniendo muchos problemas, llevó mucho más peligro con la movilidad del brasileño y con su buena pegada de larga distancia. Con él pasan cosas diferentes pero está muy lejos todavía de tener el impacto de Iniesta en los ataques posicionales del conjunto blaugrana.

Messi, el de siempre

Con el partido 0-0, era necesario que el mejor del equipo marque la diferencia. Y, como siempre, lo hizo. Primero abriendo el marcador con un golazo de tiro libre y después cerrando la cuenta con una definición maravillosa a pase de Suárez. Messi sigue demostrando que la Liga es la competencia ideal para él demostrar que es el mejor de todos. Es casi impsobile competir una liga con el Barcelona si el 10, y ahora capitán, juega así.

Suárez ¿Volverá a su nivel?

Una de las notas más bajas del Barcelona. El uruguayo sigue estando en muy mala forma y lo sigue sufriendo su equipo. Poca movilidad, nula influencia y poca chispa. Ante eso, los catalanes han necesitado que Messi resuelva mucho más de cara al arco rival y eso da la impresión de estar bien por lo menos en estos partidos. Pero,  ante los mejores, es necesario que Suárez aparezca y aporte goles, soluciones y movimientos.