En la tarde del domingo, Boca se enfrentaba a Temperley, rival complicado ya en la previa y con la necesidad de empezar a sumar de a tres. Se esperaba un partido duro, trabado y con el visitante bien cerrado atrás. El equipo era el mismo que venia de empatar con San Lorenzo, a pesar de todas las dudas con el centrodelantero.

Ya pasadas las 19 horas comenzó a rodar la pelota. Lo que se esperaba en la previa se evidenció en el primer tiempo. Un equipo replegado y esperando salir de contra. Pero lo que más sufrió Boca en la primera mitad fue la falta de futbol. Con pocas llegadas y sin lastimar mucho, el Xeneize intentó. Nandez llegó al gol con una asistencia de Bou, pero fue todo invalidado por posición adelantada. Temperley comenzó a manejar más la pelota y tuvo algunas claras. Rossi salvó a Boca y se fueron al descanso igualados en cero.

Un segundo tiempo con más futbol

A diferencia de la primera parte, Boca logró manejar más la pelota y su rival no lo presionaba tan arriba. Con más llegadas pero sin tanto peligro el equipo mejoró. Boca se encontró con el gol en una jugada que parecía aislada. Frank Fabra, con la intención de meter un centro complicado para el arquero de Temperley, Josue Ayala, termina metiendo un lindo gol. Así Boca se sacó la presión de no convertir y logró jugar con más tranquilidad. Minutos después, Guillermo manda a la cancha a Wanchope Ábila, siendo así el debut oficial con la azul y oro.

El final fue con suspenso. Un penal errado por Tevez, que él mismo fabricó, y un disparo al palo de Wanchope dejaron un final abierto. Fue victoria 1-0 para el puntero del campeonato, que logra aumentar la ventaja con sus perseguidores. Así le mete un poco de presión a San Lorenzo, que en caso de perder se quedaría a 9 puntos de Boca.