Los videos muestran olas de al menos dos metros de altura que abruman el pueblo y barren las casas.

Un fuerte terremoto de magnitud 7,5 que sacudió la isla de Sulawesi, Indonesia, causó un tsunami que golpeó con extrema violencia la ciudad de Palu, capital de la provincia del mismo nombre en la que viven más de 300 mil personas. La confirmación vino de un portavoz del instituto geofísico local, Hary Tirto Djatmiko. La televisión y las redes sociales indonesias han emitido videos dramáticos, filmados in situ por testigos, que muestran poderosas olas de al menos dos metros de altura que sumergen la ciudad. La ciudad de Donggala también fue atacada y muchas casas fueron destruidas. Todavía se desconoce el número de muertos y desaparecidos, pero se teme que se produzca una masacre de dimensiones aterradoras. El tsunami llegó poco después de que las autoridades cancelaran su alerta.

INDONESIA ARRODILLADA POR LOS TERREMOTOS

En agosto, una serie de terremotos devastaron la isla indonesia de Lombok, matando a cientos de personas. Mientras que en 2004 el tsunami generado por un terremoto de magnitud 9,1 en la isla de Sumatra se cobró 226.000 vidas, 120.000 de ellas sólo en Indonesia. El país está particularmente sujeto a fenómenos destructivos de este tipo porque se encuentra en el llamado Anillo de Fuego, una franja que se extiende por unos 40 mil kilómetros alrededor del Océano Pacífico y se caracteriza por los movimientos de placas continentales y erupciones volcánicas.

SALVAMENTO LIMITADO POR LA OSCURIDAD Y LOS DAÑOS A LAS REDES DE TELECOMUNICACIONES

En la isla de Sulawesi, la oscuridad y las interrupciones de las redes de telecomunicaciones están obstaculizando los esfuerzos de socorro y los intentos de las autoridades indonesias de evaluar los daños y las víctimas. Según Sutopo Purwo Nugroho, portavoz de la Agencia Nacional de Gestión de Desastres, las intervenciones serán necesariamente limitadas hasta la mañana del 29 de septiembre: “Se desplegará todo el potencial nacional, enviaremos un avión de transporte militar Hércules y helicópteros para prestar asistencia en las zonas afectadas por el tsunami. El aeropuerto de Palu, por su parte, ha sido cerrado.