Debido a las causas que sufrieron los jugadores del Boca en su autobús y conjuntamente los seguidores del River que ingresaron de manera ilícita a las instalaciones del Monumental, la Agencia Gubernamental de Control decidió cerrarlo hasta que se controlara lo acontecido en ese momento.

Por parte de las fuentes oficiales dictaminaron que todo fue por “exceso de capacidad y bloqueo de las salidas de evaluación”.

Además los entes responsables de lo ocasionado asumieron su culpa y deberán pagar la multa correspondiente para la agilización del levante de esa medida. Lo que induce que se podría estar llevando a cabo la Final de la Copa Libertadores.

El empresario y dirigente deportivo Rodolfo D’Onofrio previó que podía o no ocurrir y hasta le solicitó ayuda al presidente de Boca: “Él tiene allegados que yo no tengo. Le pedí a Angelici que no ocurriera nada raro para que se jugara acá (en el Monumental) a las 17. No por autoridad, pero por la charla franca que tuvimos me hizo quedar tranquilo”. “No hay ninguna razón ni noticia de que nuestro estadio esté clausurado. Uno abre el paraguas, por las dudas“.

El autobús en el que se trasladaban los jugadores fue acordonado por lluvias de piedras en donde varios de ellos salieron heridos y hasta sufrieron lesiones debido a la cantidad de vidrios que se rompieron.

Las autoridades competentes lograron obtener un saldo de 16 detenidos por “atentado y resistencia a la autoridad”.