El 30 de octubre de 1983, fue electo presidente Raúl Alfonsín, quien ante su victoria salió a hablar a su pueblo que lo habían elegido ese ilustre día. Su discurso fué transmitido por la cadena televisiva ATC.

Así fue su discurso:

“Agradezco el esfuerzo, porque ha sido la participación de la ciudadanía argentina en su conjunto lo que ha garantizado que este proceso de democratización de los argentinos culminara con éxito.

Yo les pido que comprendan que iniciamos una nueva etapa en la Argentina. Es necesario, absolutamente necesario absolutamente necesario que todos comprendamos que este día en el que inauguramos una etapa nueva en Argentina, inauguramos un largo período de paz y de prosperidad y de respeto por la dignidad del hombre y de los argentinos. Este día en que recibimos el saludo alborozado de las democracias del mundo y muy particularmente de las democracias de los países de América Latina, como la de Uruguay, como la de Paraguay.

Este día debe ser reconocido como los argentinos como el día de todos. Acá hemos ido a una elección, hemos ganado, pero no hemos derrotado a nadie, porque todos hemos recuperado nuestros derechos. Y entonces tenemos que saber actuar tal como lo hicimos durante nuestra campaña. Levantamos banderas de unión nacional, levantamos banderas de convivencia democrática, levantamos banderas de justicia social, levantamos banderas de solidaridad y de ayuda fraterna. Y de esta manera tenemos que trabajar para adelante.

No va a ser nada fácil, pero no habrá nada imposible para un pueblo absolutamente resuelto a que la Argentina ocupe el lugar que le corresponde. Hagamos que culmine este día como debe culminar. Estos triunfos magníficos de la democracia, este triunfo de la Argentina toda. Terminemos entonces el día desconcentrándonos pacíficamente y como corresponde, para ir a saborear en la intimidad de nuestras casas una alegría que va a durar durante muchos años”.