Siempre ha pasado que en una final, los jugadores reclamen de todo y por todo y el final de la Copa Libertadores no se escapa de estos reclamos. Pasó que, mientras se jugaba en el segundo tiempo en el Estadio Santiago Bernabéu, el jugador Javier Pinola de Riverplate le hizo plancha a Nahitan Nández, por lo que los jugadores del Boca exigían penal.

Por su parte el árbitro Andrés Cunha, no cedió a las quejas del equipo, en su lugar aplicó la misma sanción que había elegido para el Oso Pratto y Esteban Andrada minutos antes. Luego, el jugador Lucas Olaza desperdició el tiro libre estrellando el balón en la barrera.